Trabajando menos para lograr más: Mi experiencia con la semana laboral reducida

por Alis Escobar

 

¿Alguna vez te has detenido a pensar en cuánto tiempo le dedicas a trabajar? Según una

búsqueda rápida que hice en Google, en promedio pasamos un tercio de nuestra vida

trabajando. Aunque si me preguntas a mí, la verdad es que yo le apostaría a un número

más alto.

Cada vez me hace más sentido por qué la gente pregunta si trabajas para vivir o si vives

para trabajar. Por eso me parece increíble que estemos buscando alternativas para reducir

la cantidad de horas marcadas en el reloj laboral y abriendo espacio para otras áreas de

nuestra vida…eso sí, sin bajar la calidad de nuestro trabajo y dando los mismos resultados.

Y la verdad yo creo que es posible, o al menos mi experiencia es lo que me dice. Y yo sé

que en el mundo que vivimos, ese que tiene prisa todo el tiempo, esto suena utópico. Pero

déjame contarte un poquito de cómo he vivido esto con mi equipo de trabajo y pasarte

algunas recomendaciones que te puedan ser útiles para poder implementarlo.

Reducir 8 horas semanales de trabajo puede parecer un reto monumental al principio. La

idea de enfrentarse a la misma carga de trabajo en menos tiempo, puede generar ansiedad

y dudas. Sin embargo, cuando empecé este proceso con mi equipo, nos dimos cuenta de

que esta necesidad de hacer ajustes era la oportunidad perfecta para revisar nuestros flujos

de trabajo y detectar áreas de mejora. Identificamos dónde estábamos perdiendo tiempo,

qué procesos se estaban alargando innecesariamente y qué obstáculos eran los más

comunes.

Casi siempre por vivir con prisa empezamos a actuar en piloto automático y esto nos impide

detenernos y analizar si la manera en la que estamos operando en el día a día es realmente

la más óptima, o si hay mejores alternativas que podamos estar explorando. La verdad es

que con el simple hecho de haber hecho este análisis previo para prepararnos para la

transición, este ya había sido un proceso que había valido la pena y que había generado

resultados positivos.

Claro que la transición estuvo llena de desafíos. Nos enfrentamos a obstáculos que no

habíamos previsto y tuvimos que adaptarnos sobre la marcha. Algo que fue clave en la

etapa de implementación fue hacerlo por etapas, comenzando con una fase en la que se

trabajaba medio día los viernes. Avanzar de forma gradual nos permitió ajustar el proceso

según las necesidades y el feedback del equipo.

Diseñar herramientas de retroalimentación continua fue fundamental para asegurarnos de

aprender y ajustar nuestra estrategia a medida que avanzábamos. Esto es básico porque

aunque yo te pueda compartir lo que a mi equipo y a mí nos funcionó, estoy segura que tú y

tu equipo tienen sus propias formas de trabajar y tienen que crear sistemas que respondan

a ello.

Es importante reconocer que la transición puede ser estresante, ya que se deben encontrar

formas de realizar en cuatro días lo que solía hacerse en cinco. Sin embargo, esta presión

nos llevó a buscar nuevas formas de trabajo más eficientes y a obtener mejores resultados.

Casi un año después de implementar la semana laboral reducida, podemos decir que hasta

el momento, ha sido un éxito. Las personas tienen más tiempo para otras áreas de su vida,

experimentan una mayor sensación de libertad y han adoptado sistemas de trabajo más

eficientes. Aunque a veces algunas personas eligen utilizar parte del viernes para adelantar

pendientes, esto es completamente válido y demuestra la flexibilidad que este esquema

ofrece.

Es importante destacar que, si bien la mayoría de las semanas avanzan sin problemas, en

ocasiones optamos por trabajar un viernes para ponernos al día. Esta flexibilidad nos brinda

la tranquilidad de poder adaptarnos a las necesidades del momento sin comprometer

nuestro bienestar.

En conclusión, recomiendo enormemente la implementación de la semana laboral reducida.

Aunque pueda parecer desafiante al principio, los beneficios para la salud y la eficiencia

laboral hacen que valga la pena el esfuerzo. Hemos descubierto que trabajar menos no

significa necesariamente lograr menos; de hecho, puede conducir a resultados aún más

satisfactorios y una mayor calidad de vida.

Alicia Escobar, egresada de la Maestría en Comunicación y Medios Digitales, generación 2021.

Creative Director and Project Manager en Dudas Media by Se Regalan Dudas

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