Transformar negocios en herramientas de impacto sostenible: México necesita líderes empresariales que impulsen la resiliencia climática, adopten prácticas sostenibles y construyan un futuro rentable y responsable.

Los negocios no solo son un medio para generar ingresos, sino una herramienta poderosa para transformar nuestro entorno. Hoy más que nunca, México y el mundo necesitan líderes empresariales comprometidos con un futuro sostenible, capaces de enfrentar los retos de la crisis climática y construir un futuro de abundancia para todos.

Ser parte de una generación o una parte de la población con estudios universitarios de excelencia, con la capacidad y la responsabilidad de liderar este cambio debe ser un motor para transformar el país. Nos enfrentamos a desafíos ambientales y sociales sin precedentes, desde el aumento de las temperaturas globales hasta la creciente inequidad en nuestras comunidades. Sin embargo, también tenemos una oportunidad histórica de cambiar el rumbo, utilizando los negocios como un catalizador para el desarrollo sostenible.

Los recientes vientos de Santa Ana en Los Ángeles, que desataron incendios devastadores que arrasaron todo sin compasión, son un fuerte llamado a la acción. México enfrenta retos de crisis hídrica y de olas de calor que hacen que incluso haya desmayos o golpes de calor en los trabajadores de fábricas de varias partes del país. Estos eventos extremos nos recuerdan que la resiliencia debe ser una prioridad en todas las áreas. Las empresas no pueden permitirse ignorar este tema si desean garantizar su continuidad y la seguridad de sus operaciones. Atender estos riesgos climáticos no solo es continuidad de negocios sino cuidado de las personas que hacen la comunidad empresarial.

Durante mis más de 30 años como empresaria, he trabajado con innumerables compañías de distintos sectores, especialmente en el ámbito inmobiliario, y he visto cómo la transición hacia modelos de negocio sostenibles no solo es viable, sino extremadamente rentable.

Desde 2009, en Revitaliza Consultores, hemos impulsado proyectos que no solo reducen su impacto ambiental, sino que también mejoran su rentabilidad y resiliencia. Hemos certificado más de 90 proyectos bajo estándares internacionales como LEED y WELL, transformando más de 4.6 millones de metros cuadrados en espacios sostenibles. Aunado con la estrategia ASG que hacemos con empresas públicas nos ha permitido hacer planes que garanticen la sostenibilidad, resiliencia y el valor social que ofrecen las empresas a la comunidad.

Esta labor nos ha permitido trabajar con líderes empresariales visionarios que entienden que la sostenibilidad no es un lujo, sino una estrategia de valor agregado que garantizar la continuidad y el éxito de sus negocios, donde se habla de empresas que no solo quieren la ganancia rápida sino la permanencia y aporte social. Desde la implementación de tecnologías de eficiencia energética hasta la reducción del uso de recursos hídricos, cada decisión sostenible que tomamos con nuestros clientes se traduce en beneficios tangibles: reducción de costos, incremento del valor de los activos y mejora en la calidad de vida de sus ocupantes. Hoy “las rutas de descarbonización” o resiliencia hídrica son cosas en las que todo negocio debe pensar para su permanencia.

México, como el quinto país con mayor biodiversidad en el mundo, tiene un papel clave en la lucha contra el cambio climático. Las empresas mexicanas tienen la oportunidad de liderar el cambio adoptando prácticas sostenibles que no solo reduzcan su impacto ambiental, sino que también impulsen su competitividad.

He tenido la fortuna de colaborar con empresas grandes y pequeñas que han integrado la sostenibilidad en su ADN. Por ejemplo, en el sector industrial, el auge del nearshoring (relocalización) se ha convertido en una plataforma para promover el greenshoring, donde las empresas no solo buscan acercarse a sus mercados, sino hacerlo de manera responsable y sostenible. Pensemos en los cielos de China con sus grandes fábricas, solo vieron su cielo  color azul cuando se paró la actividad en 2020 por el COVID, definitivamente queremos empleo,  pero que no afecte la salud de las personas o los ecosistemas,  con las estrategias sustentables  fabricar generar empleos y no afectar el medio ambiente de forma negativa es posible.

Este esfuerzo no es automático. Requiere liderazgo, educación y una mentalidad que valore tanto los beneficios financieros como el impacto positivo en la sociedad y el medio ambiente. Estos esfuerzos si comienzan con la concientización, acercarse a la información y digerir el impacto en nuestras empresas. Por ello los estudios de doble materialidad que hacemos a las empresas son una gran herramienta, básicamente como nos afecta el cambio climático y como afectamos con nuestro trabajo a el medio ambiente y comunidad.

Cuando estas en posiciones de liderazgo, tu trabajo no solo puede ser tener ganancias monetarias sino trascendencia y regeneración social y medioambiental a travez del trabajo. Ahora es nuestro turno de devolver ese aprendizaje a nuestras comunidades y empresas. Ser los agentes de cambio que lideren iniciativas sostenibles, desde la implementación de políticas internas hasta la transformación de modelos de negocio completos, es parte de la responsabilidad que tenemos.

Esto implica adoptar compromisos concretos:

  • Tener una estrategia de sostenibilidad en nuestras empresas.
  • Invertir en tecnologías limpias y eficiencia energética.
  • Entender los retos de climáticos de donde estas: como la crisis hídrica en diferentes partes de México.
  • Fomentar una cultura corporativa que valore la educación ambiental y la equidad.

No puedo enfatizar lo suficiente la importancia de actuar ahora. La crisis climática no esperará, y cada día que pasa sin acción es una oportunidad perdida para garantizar un futuro sostenible para las próximas generaciones.

Desde mi trinchera en Revitaliza Consultores, seguimos comprometidos demostrando que los negocios sustentables no solo son posibles, sino necesarios y altamente rentables. La contribución socio ambiental de las empresas debería de ser la verdadera medida de su éxito.

Sin acción, no hay futuro. Es el momento de transformar nuestras empresas, nuestras comunidades y nuestro país. La sostenibilidad no es una alternativa; es la única ruta hacia un mañana posible. Depende de nosotros construirlo, juntos.

Alicia Gabriela Silva Villanueva, egresada de la Licenciatura en Arquitectura de Interiores, generación 1995

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