En los últimos años, la irrupción de la inteligencia artificial (IA) en el campo del diseño ha generado tanto entusiasmo como inquietud. Muchas voces...
Desde que me gradué de la UDLAP en 1996, mi carrera como diseñadora ha sido una continua aventura de crecimiento, evolución y, sobre todo, adaptación. En un campo tan dinámico como el diseño, mantenerse actualizado y relevante es crucial, y he tenido el privilegio de experimentar esto en carne propia. Al reflexionar sobre mi trayectoria, me siento satisfecha de haber logrado mantenerme vigente, a pesar de los cambios radicales en el mundo. Haber sido invitada a colaborar en este boletín representa para mí un honor y una gran oportunidad de compartir ideas, pensamientos y proyectos con una audiencia que, como yo, vive y respira su carrera y vocación.
Al salir de la universidad, el diseño ya estaba experimentando transformaciones significativas. Los avances tecnológicos comenzaban a revolucionar la forma en que trabajábamos, y herramientas como Adobe Illustrator y Photoshop se volvieron esenciales. Aún me tocó levantar texto en máquina de escribir y usar el extinto Letraset. Sin embargo, esto fue solo el inicio. Desde entonces, he visto cómo la profesión ha seguido diversificándose con la llegada de tecnologías cada vez más avanzadas, desde el diseño 3D y la realidad aumentada, hasta la creación de experiencias interactivas en plataformas digitales y, más recientemente, la inteligencia artificial aplicada al diseño.
Lo fascinante de todo esto es que, a pesar de los desafíos, los diseñadores nos hemos mantenido firmes en el compromiso de aprender y evolucionar. Aunque en ocasiones ha sido difícil para mí mantenerme al día con tantas innovaciones, cada nueva herramienta ha representado una oportunidad para expandir mi capacidad creativa y ofrecer soluciones más impactantes a mis clientes. No se trata solo de adaptarse para sobrevivir, sino de hacerlo para mejorar, innovar y seguir dejando una huella significativa en cada proyecto.
Uno de mis mayores logros ha sido la creación de mi marca personal, Selene Lazcarro Studio. Desde su fundación en 2021, me he enfocado en proyectos editoriales, imágenes corporativas, museografías y diseño gráfico integral, al que llamo Diseño 360º. Haber construido una marca reconocida por clientes y haber obtenido premios como el “a! Diseño”, “Quorum”, “México Diseña” y el internacional “Promax BDA” es un reflejo de mi perseverancia y pasión por el trabajo. Cada proyecto que realizo es una nueva oportunidad para aprender, experimentar y crear algo único, incluso para concursos. Ver cómo mi nombre y el de mi estudio han sido reconocidos en el campo del diseño es uno de los aspectos más gratificantes de mi trayectoria. Espero poder inspirar a los estudiantes que están por graduarse, a quienes buscan su camino y a quienes desean incursionar en esta carrera.
Lo que más valoro es el impacto del diseño en las personas y las marcas. No solo creamos algo visualmente atractivo, sino que ayudamos a contar historias, comunicar mensajes poderosos y generar conexiones emocionales con el público. Esto es de suma importancia y conlleva una gran responsabilidad. Cada vez que enfrentamos un nuevo proyecto, ya sea un logotipo, una campaña de branding o una propuesta editorial, debemos reflexionar sobre cómo ese diseño será experimentado por las personas. La capacidad de influir en la percepción y la experiencia de los demás es lo que hace que esta carrera sea tan apasionante.
La diversificación de las herramientas de diseño siempre ha sido una fuente constante de inspiración. Programas que antes eran impensables hoy son indispensables, y las posibilidades creativas se han multiplicado exponencialmente. He visto cómo nuevas plataformas permiten a los diseñadores explorar campos antes inalcanzables, como el diseño de experiencias inmersivas o la creación de interfaces digitales complejas. Y lo mejor es que, a pesar de la cantidad de herramientas disponibles, el diseño sigue siendo una disciplina profundamente humana. Al final, lo más importante es contar buenas historias, transmitir mensajes claros y generar ideas que resuenen en las personas.
Esta invitación me brinda la oportunidad de regresar a mis raíces y compartir lo que he aprendido. Mi objetivo es inspirar y motivar a quienes recién comienzan, a quienes sienten que el vertiginoso ritmo de los avances tecnológicos es abrumador. Aunque la tecnología es una herramienta invaluable, lo que realmente marca la diferencia es la visión creativa, el deseo de contar una historia y la pasión por crear algo significativo. Espero que mi contribución sea útil y estoy profundamente agradecida por esta oportunidad de compartir mis experiencias con la comunidad UDLAP.
Cada paso que he dado, cada proyecto en el que he trabajado y cada nueva herramienta que he aprendido han contribuido a formar a la diseñadora que soy hoy. Estoy emocionada por lo que el futuro nos depara.
María Selene Lazcarro Quiroz, Egresada de la Licenciatura en Diseño Gráfico,
generación 1996.
Artículos Relacionados
Los arrecifes de coral son algunos de los ecosistemas más impresionantes y diversos del planeta. Aunque cubren menos del 1% del fondo marino, son...
La seguridad pública es un tema prioritario en la agenda política y social, ya que garantiza el orden y la paz, además de proteger...
