En los últimos años, la irrupción de la inteligencia artificial (IA) en el campo del diseño ha generado tanto entusiasmo como inquietud. Muchas voces...
Cuando estudié Economía en la UDLAP la mayoría de estudiantes de mi generación quería trabajar en la Bolsa Mexicana de Valores o el Banco de México y veíamos desde las aulas cómo se construía un nuevo país a partir de la apertura comercial y la desregulación. Treinta años después, los beneficios de la liberalización comercial son innegables y México cuenta con una red de 14 tratados con 52 países que nos dan como exportadores o inversionistas acceso a un mercado potencial de más de 1,600 millones de personas en condiciones preferenciales. En este tiempo, tuve el privilegio de formar parte del equipo negociador de México por más de veinte años, dentro de la Secretaría de Economía. Esto fue gracias a mis compañeros de la UDLAP, que me invitaron a trabajar ahí, y a mis profesores de le UDLAP, que en esa época fueron asesores de varios miembros del gabinete en el gobierno federal y nos abrieron las puertas.
Este artículo no pretende hacer una semblanza de mi carrera profesional sino señalar el impacto que ha causado siempre en mi desarrollo el haber estudiado en esta universidad de excelencia. Hace poco tuve el gusto de volver a la UDLAP para platicar con alumnos de la Licenciatura en Economía y hablaba de lo importante que es, como criterios para definir un proyecto profesional, que se pueda crecer en ese proyecto, que se pueda aprender y que se pueda impactar a la mayor cantidad de personas de manera positiva. También mencioné la importancia de siempre relacionarse durante la vida estudiantil, de aprovechar al máximo lo que la universidad ofrece más allá de la preparación en un campo profesional y que se buscara tener experiencia laboral antes de terminar la carrera. Todos esos consejos vienen de mi propia experiencia a mi paso por la UDLAP y en los años siguientes.
Por ejemplo, siguiendo una de las varias líneas de relacionamiento en la vida, comparto que gracias a mi llegada a la Secretaría de Economía en un momento muy importante de negociaciones pude especializarme en temas como comercio digital en las negociaciones. Gracias a esa experiencia en el sector público puedo ahora liderar desde el sector privado una asociación que representa las plataformas digitales, Alianza In México. Y desde esa asociación trabajo por establecer un vínculo constante y constructivo con el gobierno mexicano para el diseño de políticas públicas efectivas, que tomen en cuenta los objetivos legítimos de política y al mismo tiempo preserven la capacidad de desarrollo de la economía digital, los incentivos a la innovación y que desde ahí se fortalezca la capacidad de familias en México de obtener ingresos mayores y mejores condiciones de vida. Pero ese trabajo por la competitividad es solo uno de los pilares de Alianza In México. Un segundo pilar tiene que ver con hacer visibles el impacto económico y las oportunidades de desarrollo de las plataformas digitales, para alimentar la discusión basada en datos duros y el diálogo informado. Por ejemplo, un estudio de Buendía y Márquez estima que aproximadamente 2.5 millones de personas utilizan los canales digitales (apps, Internet y redes sociales) para obtener ingresos. Acá nuevamente puedo echar mano de mi formación como economista, puesta al servicio de un proyecto con gran impacto económico y social. Me siento muy honrado de poder contribuir al desarrollo de esta nueva economía, basada en el conocimiento, la innovación y la tecnología.
El tercer pilar, no menos importante, se refiere al relacionamiento con otros actores de la economía digital, como cámaras, asociaciones, las universidades y centros de investigación, innovación y desarrollo y la sociedad civil. En este pilar, los amigos y contactos que hice en mi vida universitaria han seguido apareciendo como aliados importantes y veo como una gran oportunidad el rol de la UDLAP en el análisis de regulación, en estudios de política pública comparada y en un tema que ha empezado a tomar fuerza en la discusión sobre la competitividad de América del Norte, en este entorno regional tan desafiante, que es la alineación regulatoria. En el mes de noviembre se destacaba la oportunidad de la alineación regulatoria en diferentes sectores, durante una importante reunión del North American Forum, en Ottawa, Canadá, en la que tuve la oportunidad de presentar un artículo sobre ese tema. Hacer el caso sobre el impacto positivo de alinear regulaciones en la región en temas como Ciberseguridad e Inteligencia Artificial, por mencionar dos ejemplos, será una tarea importante de los próximos meses, con la colaboración de la academia que decida sumarse.
Esta es solo una muestra de cómo la UDLAP ha incidido de una manera decisiva y profundamente positiva en la formación de sus alumnos, pero sobre todo en la sociedad mexicana y en las oportunidades de progreso social.
Guillermo Malpica Soto, egresado de la Licenciatura en Economía,
generación 2002.
