En los últimos años, la irrupción de la inteligencia artificial (IA) en el campo del diseño ha generado tanto entusiasmo como inquietud. Muchas voces...
Sueños, ciencia y emprendimiento
Si algo me ha enseñado la vida en estos últimos años es que no hay un solo día en que el mundo no te sorprenda. Una mañana hablamos a cerca de un superconductor a temperatura ambiente capaz revolucionar la industria tecnológica y al atardecer vemos como es que la inteligencia artificial está a punto de convertirse en uno de los hitos más grandes de todos los tiempos, tal y como lo fue el descubrimiento de la penicilina o la creación del internet.
A simple vista, esta serie de eventos afortunados pueden parecer fenómenos aleatorios, pero la verdad es que siempre están atados a un mismo principio, la resolución de un problema. Este pudo empezar por una simple discusión en alguna sala de conferencias, al igual que pudo incentivarse por alguna clase de crisis humanitaria (como la pandemia provocada por el tan famoso COVID-19), dando pie a una nueva clase de tecnología incomprendida para las áreas fundamentales de la ciencia – llámese física, matemáticas, química, biología, medicina, entre otras – dentro de los estándares de la época.
Como científico, soy incapaz de mirar neutralmente el desarrollo global; sin embargo, más allá de mis nociones y experiencias, es esencial prestar atención a toda la gama de posibilidades que aún quedan por resolver, como las devastaciones en zonas costeras causadas por la crisis climática o los incendios forestales que están por venir en los próximos años.
Es por esto, que he de introducir un concepto conocido como ciencia aplicada, la cual, nos ha salvado en innumerables ocasiones dentro de la historia de la humanidad (y, parece ser, que seguirá haciéndolo). La ciencia aplicada, como has de inferir por todos los ejemplos mencionados anteriormente, no es más que el uso del método y el conocimiento científico para desarrollar nuevas tecnologías y aplicaciones.
Muchas veces, estos inventos son multidisciplinarios, dado que abarcan distintas ramas del conocimiento. Ejemplo de esto son los electrónicos portátiles (celulares, tablets, lap tops, etc.), que, aunque a primera vista parecieran simples, su desarrollo inicial involucró los nuevos avances de los campos de la electroquímica, la fotoquímica, la nanotecnología, la electrónica, la mecánica, las telecomunicaciones y un sinfín de áreas más, redefiniendo los límites de lo posible.
Durante mi vida como emprendedor, la multidisciplinariedad y la integración de nuevos conocimientos han marcado mi camino con pasos agigantados, convirtiéndome en un profesional cuyos títulos son ambiguos para clasificar en una sola categoría (químico, nanotecnólogo, científico de datos, electrónico, músico, etc.). Este desafío se evidencia cuando, en la cena de Navidad, algún familiar me pregunta: ‘Y tú, ¿a qué te dedicas?’. Es entonces, que a través de mi largo viaje existencial llamado vida, les explico el término que mejor describe mi día a día como inventor y emprendedor: el emprendimiento científico.
El emprendimiento científico representa una nueva forma de abordar la ciencia desde la perspectiva empresarial, aprovechando nuevas invenciones o tecnologías para crear productos de alto valor en el mercado y satisfacer las necesidades de diversas instituciones o sectores. Aunque suene prometedor, la realidad es más desafiante de lo que parece. Implica la resolución de problemas altamente especializados dentro de áreas STEM (Ciencia, Tecnología, Ingeniería, Artes y Matemáticas), considerando factores como el tamaño del mercado, los costos operativos, el retorno de inversión y la logística del producto, entre muchos otros desafíos que podrían ser la pesadilla de cualquier empresa seria, al menos hasta que los procesos estén estandarizados. Después de eso, la cosa se vuelve un poco más fácil. Afortunadamente, existe la dualidad, por lo que abundan los buenos momentos, incluso cuando todo parece salir mal.
Cabe aclarar, que el emprendimiento científico no solo requiere un gran dominio de habilidades técnicas y muchos procesos de abstracción para aterrizar nuestras ideas más locas en un proyecto palpable, sino que está obligado a innovar constantemente junto con el mercado y sus procesos internos, lo que incluye habilidades para delegar y discernir en dónde estamos y hacia dónde vamos de forma flexible.
Puedo afirmar que este trabajo es sumamente creativo y divertido, ya que te sumerge en diversas áreas como negocios, marketing, recursos humanos, ventas y gestión de equipos. Además, te lleva a explorar campos que ni siquiera sabías que existían, como la grabación de audios para comerciales. A la vez, te brinda la oportunidad de investigar, leer y experimentar con las últimas tecnologías del mercado, ya sea un sistema de predicción, detección y combate de incendios mediante drones e inteligencia artificial, como el que estamos desarrollando en mi start up. También, puedes sumergirte en la integración de las nuevas propiedades y fenómenos de la física y la mecánica cuántica para crear los ordenadores cuánticos más potentes del planeta.
Una ventaja que ofrece este camino de vida es la posibilidad de elegir a las personas que te acompañarán en tu trayectoria, lo cual puede simplificar o complicar el proceso. Honestamente, la dinámica con los socios se asemeja más a un matrimonio que a una relación comercial, pero como en toda buena relación, es imprescindible trabajarla a diario para obtener resultados beneficiosos para ti, la empresa y tu equipo. Asimismo, es fundamental equilibrar la experiencia y las habilidades de cada socio para identificar áreas de mejora continua y saber cuándo pedir ayuda.
La segunda ventaja radica en la habilidad para entender a las personas, lo que te permite crear un conjunto de valores y aptitudes que se transmiten internamente a todos los que se suman al proyecto. Esto da lugar a esquemas innovadores y horarios flexibles que permiten al personal cuidar mejor de su propia integridad. Así se fomentan resultados sobresalientes que iluminan sus ojos con solo mencionarlos, evitando el desperdicio de su tiempo, que es el recurso más valioso que poseemos.
En lo que respecta a las personas, puedo afirmar que una de las cosas más maravillosas que ha traído consigo el emprendimiento científico a mi vida es la oportunidad de conocer a inversionistas e inventores con ideas imposibles, artistas que han llevado sus obras al espacio, innovadores en tecnologías para la fisioterapia, destacados emprendedores y empresarios del ámbito tecnológico, así como algunos científicos que perfilan para ser los más influyentes en su campo. Y lo mejor de todo es que tengo la fortuna de llamarlos amigos.
Finalmente, puedo decir que el emprendimiento científico es un camino lleno de complejos altibajos que debemos sortear cual ola en el mar, pero no por ello debemos alejarlo de nuestra vida. Que ésta sea mi invitación para todos aquellos amantes de la ciencia y la tecnología que buscan un nuevo horizonte lleno de aventuras y retos que solo se cuentan en la ciencia ficción. Inspiremos a las generaciones futuras con las acciones de hoy, para algún día trascender las fronteras, conectar nuevos mundos y crear lo imposible.
Luis David Tolentino Barrera, egresado de la Licenciatura en Nanotecnología e Ingeniería Molecular, generación 2022.
Software Director en Green Tech Innovation
Artículos Relacionados
Los arrecifes de coral son algunos de los ecosistemas más impresionantes y diversos del planeta. Aunque cubren menos del 1% del fondo marino, son...
La seguridad pública es un tema prioritario en la agenda política y social, ya que garantiza el orden y la paz, además de proteger...
